Tras las sombras

C.E.O. de Antigua, 2006. Unas extrañas desapariciones llaman la atención de propios y extraños.
Mientras, un grupo de amigos habla sobre el tema.
- Seguro que exageran. Siempre lo hacen.
- ¿Pero qué dices? Yo creo que todo esto es verdad.
- Estoy con Ainara.
- Si las desapariciones fueran de mentira, no se habrían oído gritos.
- O se callan o Lima nos castiga.
Ese grupo de amigos es tan normal como cualquier otro. Son Ainara, Lorenzo, Borja, M.J. (María José para los viejos) y Yanira.
- ¡¡¡Castigados sin recreo!!!
- Pero Lima, esto es un tema súper importante.
- Pero te quedas castigada, tú y tus amiguitos.
- Yo avisé.
En el recreo, tuvieron la gran suerte de quedarse solos. Así podían hablar del tema.
- Hoy es viernes, y por lo tanto, día de desaparición. Yo voy a quedarme para investigar. ¿Algún valiente?
- Yo.
- Y yo.
- Yo también.
- Yo voy, pero por descarte, ¿eh?
- Todos los desaparecidos son chicos, son de 3º de la E.S.O. y son rubios.
- ¡Eso quiere decir que tú eres el siguiente!
- Borja, no seas mamonazo.
- Vale.
- Y también que las desapariciones se producen de noche, sin lugar fijo.
- ¿Qué será?
- Algo, M.J., algo.
- Vale, de todas formas, como dice el “señorito” Borja, Lorenzo puede ser el siguiente. Yo le protegeré.
- Gracias, pero ya me protejo yo solo.
- ¡Y un jamón! Si dice que te protege, te protege.
- Paz, gente, paz.
- Vale, sí. Nos vemos después.
A la tarde, quedaron en la entrada de la residencia y lo planearon todo.
- Yo me escondo en la habitación de Lorenzo para protegerle, Borja se dará una vuelta por ahí cada 10 minutos y M.J. y Yanira patrullarán por el colegio toda la noche buscando pistas.
- Vale.
- No es mal plan.
- ¡Qué aburrido!
- Un segundo… un segundo… Ainara, ¿no estarás montando toda esta película para verme desnudo o algo peor? ¿Es que te gusto?
- ¡Las ganas tuyas! Ya sabes de lo mío.
- Pues no.
- Después te lo cuento.
Cada uno se colocó tal y como estaba planeado.
- Cuenta.
- Pues… Me gusta Agustín.
- ¡¡¡Qué!!! Si ese no te conviene ni para rollo de una noche.
- ¡Cómo te gusta desanimar, ¿verdad?!
- Para que lo sepas, tiene novia.
- (Llorando) ¡Pues vaya noticia!
- Ainara, no te vayas. No era mi intención
Ainara fue al baño y se encerró. Entonces, alguien entró por la ventana y con un trapo humedecido en cloroformo, adormeció a Ainara. Después fue a la habitación y también adormeció a Lorenzo.
En ese momento, Borja entró cuando ese alguien intentaba llevarse a Lorenzo.
- ¡Suelta eso, cosa fea!
Cuando soltó a Lorenzo, se dio un golpe en la cabeza y se despertó.
- Auuu… ¡Qué daño! ¿Qué ha pasado?
- Que Ainara es gilipollas. ¿Dónde está?
- Se metió en el baño.
- Ya le has dicho algo, segurísimo.
Fueron hacia donde estaba Ainara y le despertaron.
- Ainara, (le empieza a dar bofetadas suaves) te he comprado un póster de Dan Balan desnudo.
- ¿Dónde, dónde?
- ¡Qué rápido se despertó!
- Conoce a la persona y sabrás como despertarla.
- ¿Qué pasó?
- Les durmieron con cloroformo.
- Genial.
- “Eso” ha dejado un “bonito” rastro baboso.
- Yo aviso a las chiquillas.
Yanira y M.J. llegaron con gran rapidez y pronto se pusieron a investigar.
- Puag. ¡Qué asco!
- Pues detrás de ese rastro debe de estar el culpable.
- ¡A por él, gente!
Siguieron el rastro y llegaron a una puerta metálica. El rastro seguía detrás de la puerta, pero era imposible abrirla.
- Joder. ¡No puedo abrirla!
- La cerradura está en el suelo.
Había un gran círculo de piedra con una inscripción en inglés:
Sé mío hasta el fin del tiempo
Y baila tu danza salvaje
- Me suena, pero no sé de qué.
Ainara empezó a tatarear una canción.
- Fu, fufufufuu, fufufufuu. ¡Ostra! ¡Ya sé qué es la inscripción! Es la letra de esta canción.
- Vale, genio, pero la puerta no se abre.
- ¿Y qué tal si pruebas a cantar y a bailar la canción sobre el panel?
- No es mala idea.
Ainara comenzó a bailar y a cantar de la mejor manera que sabía. Cuando terminó de hacerlo, la puerta se abrió, y, efectivamente, el rastro baboso seguía detrás de esa puerta.
- Gracias por la idea, M.J.
- No hay de qué.
Siguieron caminando y encontraron otra puerta igual que la anterior. En este caso, el enigma estaba en la pared. Era un panel con los nombres de algunos minerales, y al lado, esos mismos minerales, pero desordenados.
- Espérenme, que voy a colocarlos.
Cuando ya estaban colocados, la puerta se abrió y se podía contemplar que ese rastro seguía por detrás de la puerta. Caminaron un poco, y para desconcierto de todos, la puerta no era metálica, si no de madera.
- ¡Esto se abre empujando!
Entonces, Lorenzo hizo que Borja perdiera la poca clase que tenía.
- ¡Mira que eres ceporro! Aquí está el picaporte.
Entonces, Lorenzo abrió la puerta con el polémico picaporte, mientras que Borja se caía en el suelo, justo encima del último resquicio del rastro baboso.
- ¡Puag!
- Vamos a seguir.
- Vale, pero el rastro se corta aquí.
- Pero sólo hay un pasillo, o sea, que no hay ningún problema.
¡Qué equivocados estaban! Cuando avanzaron algunos metros, pudieron comprobar que ese pasillo se dividía en dos: uno oscuro y el otro, potentemente iluminado por algunos focos.
- ¿Nos dividimos?
- Sí.
Entonces, surgieron dos grupos: el de las víctimas de ese extraño ser por el cloroformo y los que no habían sufrido sus consecuencias.
- Vamos, Lorenzo. Mientras antes encontremos a ese bichejo, antes nos iremos de aquí.
Ainara se metió por el pasillo oscuro y caminaba con muchísimo cuidado, hasta que uno de sus pies pisó algo blando.
- Arenas movedizas.
Miró hacia arriba y vio una liana. Entonces, se aferró a la liana y se balanceó hasta el otro lado. Después, le dio esa liana a Lorenzo y pasó al otro lado sin problemas.
- ¡Eso te pasa por llevar tacones todo el día!
- Yo no tengo culpa de tener complejo de bajita.
- ¡Si eres más alta que yo!
- Lo que tú digas <⠠??Hombres!>
Siguieron avanzando cautelosamente por ese pasadizo oscuro. Al otro grupo le iba mejor que a ellos. De repente, encontraron algo importante tirado en el suelo.
- Tiene toda la pinta de ser un diario.
- Un diario perdido…
- ¡Vamos a leerlo!
“14/02/2006
Hoy es San Valentín y mi amado Lorenzo no se me ha declarado todavía. ¡Qué dolor! Y pensar que le puede gustar otra… Bueno, voy a dejar de torturarme a mí misma y a seguir con mi vida corriente.
I.M.”
- ¿Quién es I.M.?
- No lo sé.
- Dejadme pensar… ¡Ya lo tengo!
- ¿Quién es, Borja?
- Iris Mitrache, la de 3º B.
- No me suena.
- Porque llegó nueva hace una semana.
- Creo que se esconde detrás de este pasillo, así que lo mejor que podemos hacer es caminar.
En el otro pasadizo, la cosa estaba muy tranquila, hasta que se encontraron con otro obstáculo.
- ¡Qué ilu! Cuchillas bailarinas.
- Están muy altas y creo que haciendo el limbo podremos pasar.
- ¿Y si nos hacemos daño?
- No pasa nada, Lorenzo. Confía en mí, que soy tu amiga.
- Si tú lo dices…
Entonces, empezaron a bailar el limbo para pasar por debajo de las cuchillas. Repentinamente, las cuchillas empezaron a bajar tan rápido que ambos se asustaron.
- ¡Más abajo, Lorenzo! ¡Venga que tú puedes!
Cuando Ainara terminó su grito de ánimo, ya habían pasado las cuchillas.
- Ahora me encantaría que me dieran un masaje. ¡Qué dolor de espalda!
- Tú y tus masajes… Fuerte tía.
- ¿Qué decías?
- Nada, nada.
Miraron hacia delante y vieron una puerta abierta. Pasaron y vieron a la culpable sentada en un confortable sillón de terciopelo.
- Gracias por el regalo. Me imagino que eres Ainara, la de 3º C.
- Y yo me imagino que tú eres la culpable.
- ¡Niña! No me hables así. Para que lo sepas, soy la duquesa de Chisinau.
- Y yo Santa Narita del disparo en el corazón, no te fastidia.
Iris se enfadó tanto que empezó a gritar a Ainara con todas sus fuerzas.
- Tú eres estúpida, lo sabías, ¿no?
- Y tú una cara bonita…
Se acercó a Iris.
- …¡A la que arrearle un buen puñetazo!
Después del golpe, Iris quedó inconsciente. Entonces, Ainara sacó un frasquito de uno de los bolsillos de los vaqueros que llevaba. Le abrió un poco la boca a Iris y le dio el contenido de la poción.
- ¿Para qué es eso?
- Para aturdirla.
Entonces, llegaron los chicos desde el otro pasadizo.
- Nos perdimos lo bueno.
- Todavía no.
Iris se despertó en ese momento y le costaba mantener el equilibrio. Borja sacó el famoso póster de Dan Balan desnudo y lo puso delante de las cuchillas. Iris creyó que ese cacho de papel era el auténtico Dan y sin saberlo, fue hacia las cuchillas.
- ¡Qué forma de besar las cuchillas!
- Ojalá le pase lo mismo a MariTrini-TriniMari.
- Jamás había visto tanta sangre junta, ni jugando al Quake.
- No sean malos.
Desde entonces, no ha habido ninguna desaparición en el colegio, a los dos meses despidieron a MariTrini-TriniMari, todo volvió a ser pacífico y nos volvieron a eliminar en los mundiales.
 Fin

~ por Reika Haiducci en 06/07/2006.

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